Lagrimas Carmesí Cap2

Capitulo 2; Amor a primera vista

No pude dormir, con el laúd cante a la noche mientras con las estrellas dibuje su rostro en el firmamento, tenía su rostro atrapado en mi corazón y no podía olvidarla. El amanecer me sorprendió componiendo y el hambre me llevo a caminar el trecho que me separaba del próximo poblado.
Llegue a la plaza principal y presto por el hambre cante sobre héroes y batallas, sobre amores eternos e imposibles canciones conocidas y desconocidas algunos se acercaban tímidos otros más rápido a escuchar noticias, tiraron monedas algunos, cuando vi lo suficiente para poder comer mi primer alimento después de un día de ayuno forzado, decidí detener la función prometiendo seguir mas tarde.
En una taberna conseguí comida y una buena cerveza ambas cosas que se me habían negado durante un largo tiempo, con él estomago lleno y algo cansado busque algún lugar donde poder tirarme a descansar sin molestar a nadie dentro del pueblo, ahí donde encontré un hueco verde cercano a una de las salidas me tire a descansar esperando soñar con mi hermoso amor.
Bailando en el centro de un bosque siguiendo la música de una orquesta de cigarras, la veo y me mira en un momento eterno…
–…Señor… señor… señor
– Mmmm, no soy señor…
-Pero no sé su nombre caballero
-Tampoco soy un caballero –fue ahí cuando reconocí su voz y me obligue a abrir los ojos
-Es usted muy gracioso, pero no respondió mi pregunta –tanta inocencia tenia su voz
-Podes llamarme como quieras mientras me llames para estar contigo
-Jajaja demasiado galante como para que sea seguro hablar con usted
-Me han dicho de muchas maneras pero galante es algo que dicho por usted suena como algo notable
-Todavía no me ha dicho su nombre
-Y se lo diré tantas veces como para que lo recuerde como yo al suyo, pero puedo pedirle algo antes
-No se si me conviene comprometerme con usted temo de lo que pueda pedir
-No es nada que no pueda darme sin representar mayor esfuerzo de su parte
-Hable y veré si puedo complacerlo
-Claro que puede, tráteme con mayor confianza yo se la ofrezco si usted la acepta
-Es justo, acepto. Ahora su nombre
-Mi nombre es William, y a partir de anoche mi nombre esta atado por hilos lunares a su nombre Srta. Fiona
-Es usted… sos hábil con las palabras
-Solo soy el mensajero que dice lo que dicta mi corazón
-No es el momento ni el lugar William podrían escucharte
-Que me escuche el mundo lo que siento es hermoso y lo gritaría a los vientos
-Shhhh si gritas me tendré que ir y seria una lastima dejar de compartir tan linda conversación
-De quien te escondes Fiona, que debemos hablar en susurros
-No me escondo, mis hermanos son recelosos de mi compañías y debo respetar su decisión ya que soy la menor
-Y tus padres a quien debo ir a pedirle tu mano
-Jajaja no pretenda volar William si no tiene alas
-Alas tengo me las has dado tu cuando mi corazón conoció al tuyo
-Las alas de ensueño tienden a desaparecer en un mundo tan lleno de desilusión
-Pero mi amor mi sueño es real por que estoy hablando contigo
-Y sus alas son reales o tan solo otra ilusión… debo irme
-Por que? ¿Cuándo nos veremos de nuevo? Donde?
-no podrá ser, incluso no debería haberlo buscado ahora
-Pero lo has hecho entonces quieres verme nuevamente
-No importa lo que yo quiera
-Para mi si importa
-A media noche en el lugar donde nos conocimos
-Ahí te esperare mi princesa
-Tenia razón demasiado galante para que sea seguro…
Y en silencio, solo por un instante nuestros ojos se cruzaron y sentí pasar la eternidad en un solo juramento de amor que nos hicimos sin que ninguno dijera palabra
El amor llama al amor y como yo la encontré ella me busco, corresponde mi amor y con ella la dicha es mía, alegría mas dulce no podría ser sentida por ningún ser vivo en esta hermosa tierra. Un hogar y niños ser padre cuantas cosas que creí imposibles se me habían presentado en tan poco tiempo, ella correspondía a mi amor y todo era posible.

Con ella en mis pensamientos solo podía cantar canciones de amor, con ella en mi corazón solo contaba historias románticas, la segunda función fue la que mas arranco suspiros en las mujeres, que fueron mi único publico ya que los demas que escuchaban mis relatos se iban desilusionados. El amor sé sentia en mi voz, y eso basto para que las mujeres me dieran lo suficiente como para comer algo antes de volver a ver a mi hermosa musa, la bella Fiona. Un hombre se me acerco mientras contaba monedas y guardaba un par de mendrugos de pan que los mas pobres entre mi publico dejaban sobre el sombrero. Estaba entrado en años los pobres cabellos plateados hacían tremendo esfuerzo por mantener cubierta la cabeza, pero vestía elegante y las joyas llamaron suficiente mi atención como para abandonar la tarea de contar mi botín. -Buenas tardes joven es usted un gran interprete –me dijo con una sonrisa forzada en el rostro -Le gusto mi actuación –le dije acercando el sombrero. Deposito dos monedas de oro que superaban ampliamente la suma de los otro donativos. -Es usted muy amable mi señor. -Tanto yo como mi señora sabemos valorar a los jóvenes que poseen talento artístico -Y yo soy joven y soy artístico, donde se encuentra su esposa, quisiera agradecer su pago con una canción dedicada a ella. -No me entendió ella es mi señora, mi baronesa, no mi esposa. Además ella no se encuentra aquí, ella esta en la mansión. Mansión mas aprecio artístico era como monedas en el bolsillo y monedas de oro si sabia cantar las canciones adecuadas. -Me encantaría tocar para su baronesa, puedo acompañarlo a su mansión, si es que la lady no le gusta acercarse al pueblo. -Lamentablemente ella esta descansando ayer tuvo una recepción hasta altas horas de la noche y el sueño la venció a penas salió el sol -Quizás mas tarde, sepa que puedo agradecerle su donación a cualquier hora y aceptar nuevas si usted cree que mi talento artístico las merece. -jajajaj joven, talentoso y ambicioso mi señora Alexandra estará muy complacido con usted. -ajajaj y yo con ustedes si el pago es bueno -No se preocupe sabremos valorar su tiempo, venga a la mansión pasado el atardecer, se encuentra unos kilómetros pasando la ciudad, es imposible perderse. Sea puntual mi señora querrá escuchar su música antes de… cenar. -Ahí estaré, señor Una oportunidad única ya no seria un pobre vagabundo trabajando por monedas, ahora podría conseguir una mecenas, mejor aun una mecenas muy rica y que aprecia el arte. Podría darnos suficientes para mantenernos bien a los dos, a mi y a la hermosa Fiona, que mas podría pedirle a dios, ya me ha dado demasiado… La emoción crecía en mis pensamientos tanto, que no pude escuchar a mi conciencia que me decía que algo estaba terriblemente mal.

Lagrimas Carmesí Cap1

Capitulo 1: El encuentro

Luego de buscarlo por tanto tiempo por fin había dado con él, en un bar de nombre “Camino Cerrado” en la parte más oscura de la ciudad. Por meses creí que perseguía un fantasma, pero cuando me contaron por primera vez de él, sabía que tenía que conocerlo, escuchar su música, sentir su música.
Tuve que prometer buenas propinas a quien me diera cualquier dato sobre el: barman, mozas, porteros y hasta prostitutas fueron tentados con un futuro en verde si me hacían llegar al próximo bar donde tocara. Y así fue por fin luego de más de dos meses de espera lo había conseguido una buena mesa lo suficientemente cerca del precario escenario como para poder vivir lo que el guitarrista dejara en sus compases.
Me encontraba bebiendo mi propia ambrosia de naranja con frutilla y un leve toque de ron cuando sin saber cómo había llegado al escenario, escuche los primeros acordes y solo eso basto para que me dejara llevar por las caricias de su música hacia un lugar lejano.

Aun puedo verla, justo antes del amanecer, cuando todo mi ser me grita para que me esconda de febo, la veo en el firmamento sonriendo. Pelo como tiernos hilos de oro arremolinado, ojos verdes profundos como el mismo océano. Podría describir su piel, su voz, sus labios, su cuerpo, pero qué sentido tendría? Como describir el sueño de los hombres cuando quieren soñar con las musas de la belleza, ella es una de ellas.

Todo era más simple antes de conocerla, más sencilla es la vida cuando no tienes nada que perder. El inmenso cielo estrellado fue el único techo que conocí, y las vastas praderas verdes de Irlanda eran mi cama. No necesitaba mucho más, la inspiración y mi voz siempre fueron mi herramienta, el público improvisado de cada pueblo me daba cuanto necesitaba para comer. Historias de valientes héroes enfrentándose a terrores horribles para que los niños conocieran lo que es el coraje, historias de príncipes y princesas luchando por su amor para que las jovencitas suspiraran de amor. Vivía de aplausos y sus donaciones eran mi sustento
Llevaba más de medio día de viaje cuando el calor amotino a mi montura, y el destino o la promesa de agua fresca lo condujo mas allá de mis protestas a una laguna poco más allá del camino por donde viajábamos, viendo que mi sediento corcel no iba a hacer caso a razones o argumentos lo acompañe a beber del lago y encontramos refugio a la sombra de un viejo roble, el se recostó para descansar y yo saque mi instrumento para sentir la seguridad de sus cuerdas. Al tocarlas comencé a tararear una vieja melodía sin letra que me recordaba a una canción de cuna, perdido en mis recuerdos no note su presencia hasta que se animo a responder a mis bruscos acordes con su voz, ahí a escasos metros míos se encontraba la dama del lago la mujer que había vuelto loco de amor a Merlín, al verla mis manos dejaron de tocar lo que la despertó de su propio ensueño y al ver que yo la había visto, note la sorpresa en sus ojos, sin mediar palabra se echo a correr, la breve distancia que nos unía antes se ensancho y no podía permitirlo.
Corrí como un poseso al ver que mi fiel amigo no iba a serme de mucha ayuda, pero ella no solo era hermosa además era bastante mas rápida que mis pobres pies. Mas allá del dolor y el cansancio, quería alcanzarla saber si era real o un espejismo producido por el calor y mi imaginación demasiado productiva. Saque fuerzas de donde no tenia, pero no tenia oportunidad contra ella, casi con desesperanza atine a gritar una sola frase.
-Por favor no te vayas.
-No puedo quedarme, ni siquiera debería hablar contigo, mis hermanos –sus ojos verdes buscaron en el bosque queriendo ver más allá de los árboles.
-Que vengan tus hermanos me enfrentaría a ellos si eso me permitiese poder escuchar tu voz –blandí mi instrumento haciendo gala de mis pocas habilidades marciales
-No, jamás digas eso, ellos no pueden verte, mucho menos verte conmigo sería terrible –podía sentir el miedo en su voz.
-Entones no lo haré no quiero hacer nada que te haga temer, quiero ser tu caballero en armadura para protegerte
-Jajaja siempre hablas con locuras, soñador
-No son locuras mi hermosa señora, quiero ser lo que tú quieras, si eso me permite estar contigo.
-Tendrías que ser mucho más de lo que eres, pero es una lástima que ni en los sueños exista el poder para hacerlo realidad
-Viví toda mi vida de los sueños, se de lo que son capaces y se que si lo quieres podemos ser capaces de estar juntos mas allá de tu familia, o de la carencia de la mía
-Lindas, hermosas palabras tienes el don de ellas, pero yo también entiendo algo de los sueños, y los hombres han dejado de soñar, cada día quedan menos…
-Al contrario mi señora –la interrumpí – todas las noches nace un soñador…
-Y todos los días muere un sueño –note la tristeza en su mirada.
-Pero si soñamos juntos no morirían
-Eso no puede ser… mis hermanos, debo irme –volvió a escaparse, alejándose de mí.
Mucho más rápida que yo no podía alcanzar a penas alcance a gritar una última vez
-Por favor mi señora su nombre –con ese último aliento caí en el pasto agotado
El viento me trajo un suspiro y los árboles eran el filtro que me dejaron oír entre sus ramas su voz, su nombre, era Fiona.